jueves, 8 de septiembre de 2011

¿puedes escucharlo?

Cuando en el baile de graduación estás moviéndote a ritmo de mohombi, danza kuduro y todo tipo de música que haga que cada uno de los huesos de tu cuerpo se tambaleen, tú lo puedes escuchar, lo puedes oler, lo puedes notar, pero sólo tú, pues eres la única persona que sabes que el amor flota en el aire, en cada partícula de CO2 existe un poquito de amor. En ese mismo instante una balada como all i wanna do is make love to you de heart, en versión lenta, empieza a sonar, y tu chico te agarra por la cintura y os ponéis a bailar, y al tiempo que escuchas el latido de su corazón, puedes oir como entre todo el jaleo, él se acerca a tu oreja y te susurra esas dos palabras, esas ocho letras...

miércoles, 7 de septiembre de 2011

silencio

Silencio. Ni siquiera se escucha un revoloteo de alas de las moscas. Sólo el aire que ni siquiera podemos ver, pero si sentir. Silencio. A los dos segundos empieza a sonar una bella melodía. Por su testura, deduzco que es Chopin, y cuando me acerco al gran piano negro de cola observo en la partitura que efectivamente es la Balada Nº 1 de Chopin. Es impresionante como la música clásica te puede cambiar el ánimo de un segundo a otro, y más, cuando al acabar de tocar la estupenda pieza musical, sin comenter ningún error, te levantas, me besas, y de tu boca salen esas dos palabras, esas ocho letras... 


martes, 6 de septiembre de 2011

un nuevo amanecer

Abro los ojos. Veo el mar. Unas sábanas de un blanco impecable me rodean en una cama enorme. Estoy yo sola, y derepente apareces tú con una bandeja de madera en la que hay dos tostadas recién hechas, mermelada de naranja, mantequilla, leche, café y un vaso de cristal con una rosa dentro. Una gran sonrisa invade mi cara. Me das un beso y te sientas a mi lado. Una casa a pie de playa, donde podemos casi oler el mar, escuchar el bello cantar de los pájaros, y tocar la arena con los pies. Salimos a la terraza y mientras inspiro fuertemente me rodeas con tus brazos, me besas y de tu boca salen esas dos palabras, esas ocho letras...