martes, 6 de septiembre de 2011

un nuevo amanecer

Abro los ojos. Veo el mar. Unas sábanas de un blanco impecable me rodean en una cama enorme. Estoy yo sola, y derepente apareces tú con una bandeja de madera en la que hay dos tostadas recién hechas, mermelada de naranja, mantequilla, leche, café y un vaso de cristal con una rosa dentro. Una gran sonrisa invade mi cara. Me das un beso y te sientas a mi lado. Una casa a pie de playa, donde podemos casi oler el mar, escuchar el bello cantar de los pájaros, y tocar la arena con los pies. Salimos a la terraza y mientras inspiro fuertemente me rodeas con tus brazos, me besas y de tu boca salen esas dos palabras, esas ocho letras...

1 comentario: